Artículo publicado en Ymalaga.com el 28 de Febrero de 2012.

Autor: Paco Rengel

Orfeón Preuniversitario, cantera de voces

La palabra clave fue ‘casting’ (en español, escríbase castin; plural, cástines). Un gran cartel con el vocablo que se familiariza inmediatamente con una operación triunfo, un concurso de actores, un sueño pergeñado hacia la fama… El cartel, con esa palabra y una hora de cita, motivó a docenas de alumnos de distintos institutos de Málaga. Algunos superaron la prueba inicial, a otros les dijeron que los escucharían más adelante (proceso de cambio de voz de esas edades) y, por fin, un viejo anhelo de animadores musicales y miembros del Orfeón Universitario se vio cumplido. Por primera vez, tenían un coro de cantera, unas voces en formación, nunca mejor dicho.

El orfeón, en plena actuación (Foto: Lorenzo Hernández)

El Orfeón Preuniversitario de Málaga funciona desde hace poco más de un año con un grupo de unos sesenta jóvenes entre los 14 y los 19 años, que han encontrado en esta fórmula otras posibilidades de relación, diversión, aprendizaje y convivencia. Son chicos y chicas de distintos institutos, de diferentes zonas de la ciudad, con formas de vestir quizás también diferentes, pero que se transforman a la hora de cantar. Bajo la dirección de Mario Porras, que también desempeña ese rol en el Orfeón Universitario, y la tutela de la Fundación Musical de Málaga, cada sábado por la mañana la dedican a cultivar sus voces de cantores. No son los niños del coro, ‘sino los júniors del Orfeón’, en terminología baloncestística si nos lo permiten.

Alejandro de los Santos, vocalista de ‘los mayores’, es uno de los coordinadores del grupo (el otro es Nahuel Daher). Profesor de secundaria quedó prendado de niño de la actuación de un coro que fue a actuar a su colegio y al que acudió, obligado, a escuchar. Él fue uno de los que se pasearon, y se pasan, por institutos malagueños para captar voces apropiadas y cuenta cómo surge la iniciativa: «Veíamos que el Orfeón Universitario, una vez que sus miembros terminaban su ciclo en la UMA, se quedaba sin gente, y era muy complicado encontrar sustitutos que respondieran a las exigencias de ese grupo. Por tanto, entendíamos que lo mejor era captarlos antes de que llegaran a la Universidad e ir siguiéndolos de cerca, moldeándolos para necesidades futuras».

Y ahora se sienten con las voces cubiertas, puesto que el Orfeón Universitario lo componen sesenta jóvenes, con 35 chicas y 25 chicos -la proporción perfecta para un coro de estas características, según comenta De los Santos- que, cuando llegue el momento, podrían estar capacitados para dar el salto al ‘primer equipo’. Pero no se han quedado ahí, también coordinan un taller permanente de iniciación al canto para jóvenes de 15 y 16 años; o sea, los que en su momento pasarán al Preuniversitario.

Todos los sábados, entre las 10.30 y las 13.00 horas se celebran los ensayos en el instituto Ben Gabirol, que se encuentra próximo a la avenida Juan XXIII. Además, acuden a conciertos públicos, aunque intentan dosificarlos convenientemente. Concretamente, los próximos días viajarán a Córdoba, donde tienen previsto intervenir en tres o cuatro actuaciones.

Cualquier joven con inquietud de convertirse en voz de un coro polifónico puede acudir al lugar de los ensayos e informar de sus deseos. Allí mismo le harán una prueba simple y le dirán si su aptitud es la conveniente en ese momento.

Mientras tanto, esta iniciativa musical ya tiene premio: promover entre los jóvenes de Málaga el amor por un arte y fomentar la interrelación entre chicos y chicas de distintas zonas de la capital. Y eso por el empeño e inquietud de sus precursores.

Sin lugar a dudas, una bella canción para educar.

Puedes ver la noticia aquí.